Dejando el azúcar

Pero si yo no tomo azúcar

Dice alguien mientras se prepara un tazón de cereales y leche. Esta es una de las respuestas más comunes en mi oficina cuando le cuento a alguien que he dejado el azúcar. Entonces, das la vuelta a la caja de corn flakes, buscas con la mirada la tablita de información nutricional y wow. Sorpresa. O ya no tanto.

Cada vez hay más información acerca de lo perjudicial que es tomar azúcar y parece que nos vamos aficionando a leer las etiquetas pero hay otros azúcares escondidos que no son tan fáciles de detectar a simple vista. Os dejo una lista de ingredientes tras los que se encuentran azúcares, además de los almidones.

Empezando por los más fáciles de detectar: azúcar de caña, moreno, de remolacha, sirope de arroz, de malta, sirope de maíz de alta fructosa...

Seguimos con la dextrosa, disacáridos, fructosa, glucosa, galactosa, lactosa, maltosa, monosacarido, polisacarido, ribosa, sacarosa y sucrosa.

Los azúcares "naturales": nectar de agave, de coco, azúcar de coco, de dátil, zumo de fruta, miel, sirope de salvia, de arce, de agave, melazas, sorgo.

Edulcorantes artificiales: Aspartamo, sacarina, stevia, splenda, truvia...

Polioles, o polialcoholes: sorbitol, xilitol, ribitol, manitol, isomalt, glycol...

Es importante saber que el azúcar no solo se añade a dulces y postres: la salsa de tomate, el yogur, las barras de cereales y prácticamente todas las bebidas (artificiales y zumos) tienen grandes cantidades de azúcar.

Pero, ¿Qué es lo que hace el azúcar en nuestro cerebro? En el momento que toca la lengua, ¡nos apetece más! Te comes una cucharada de cereal, los azúcares que contiene activan los receptores del dulce en las papilas gustativas, estos receptores envían una señal al tronco cerebral y desde allí se bifurca a otra áreas del cerebro anterior, entre las que se encuentra la corteza cerebral.

En esta parte se procesan los sabores, el dulce, el amargo, el umami, el salado y es aquí dónde se activa el sistema de recompensa cerebral.

Este sistema de recompensas es una serie de vías eléctricas y químicas, que surcan diferentes regiones del cerebro que responde a una pregunta simple ¿Debo comer eso otra vez? Esa sensación agradable que tienes cuando saboreas el bizcocho de la abuela, es tu sistema de recompensas diciendo ¡Si! Dame más.

La cuestión es que cuando se activa demasiado el sistema de recompensas, se disparan una serie de eventos desafortunados como la pérdida de control, el mono/antojos y por supuesto un aumento de la tolerancia al azúcar. En términos de adicción, es 8 veces más adictivo que la cocaína.

¿Por qué necesitas un detox de azúcar?

Para romper el ciclo adictivo en el que tu resistencia al azúcar ha ido creciendo durante años. Así reseteas tu cuerpo y eliminas el mono que te provoca en azúcar.

¿Cuánto tiempo necesitas dejar el azúcar para desintoxicarme?

10 días.

Algunos consejos para dejar el azúcar:

  • Toma la decisión en firme de dejar el azúcar durante 10 días

  • Pasa el mono. No hay forma de suavizar esto. Sabemos que tendrás antojos. Te los aguantas. Son sólo 10 días.

  • No bebas cosas dulces: ni con edulcorantes, ni zumos, ni batidos de verduras. Las calorías líquidas pasan directas a tu torrente sanguíneo.

  • Come proteína en cada comida, te ayudará a regular la insulina en la sangre.

  • Prepárate para las emergencias: lleva contigo un puñadito de nueces que te ayude si te da un bajón de cualquier tipo o tentación.

  • Come verduras ilimitadas (sin almidones): brócoli, coliflor, espárragos, calabacín, alcachofas, tomates, espinacas...

  • Sustituye el azúcar con grasa (de la buena). Pescado, aceite de oliva virgen extra, aguacate, nueces o semillas.

  • Aprende a respirar con el estómago. O para unos minutos para respirar profundamente de vez en cuando

  • No tomes gluten ni lactosa, ya que te inflaman y no te ayudan a pasar el mono del azúcar.

  • Duerme más de 7 horas.


En el siguiente video puedes ver con mucho más detalle el efecto del azúcar en tu cuerpo. (Está subtitulado en español)

¿Qué te parece? Verás que una de las cosas más duras de dejar el azúcar es darte cuenta de que prácticamente todos los alimentos envasados tienen azúcar añadido y que solo podrás mantener tus principios anti azucareros si compras productos frescos y te cocinas tú.

Hay muchas personas que lo viven como una limitación, a mí me gusta verlo como libertad alimentaria. De hecho me siento un poco guerrillera al exigir mi derecho a no tomar cosas que no quiero en mi organismo. Pago el precio de tenerme que cocinar, sí, pero me lejos de sentirme condicionada, me siento mucho más libre. ¿Vosotros, cómo o veis?

ComerAlaitzComentario