ParejaSentir

Los 4 Jinetes del Apocalipsis de las relaciones de pareja

Vemos una pareja que habla en su apartamento. Parecen exhaltados, están en una discusión típica de pareja. Hasta aquí todo parece normal. Si los observamos de cerca, veremos que están llenos de sensores capaces de medir su pulsación, sudor y respiración. Estamos en el laboratorio del amor del doctor Gottman, dónde tras más de 14 años de observación de dinámicas de pareja ha aprendido a predecir con un 91% de exactitud si una relación de pareja terminará en ruptura.

John Gottman es especialista en relaciones de pareja y su capacidad de predecir los fracasos de relaciones de pareja y los divorcios le ha posicionado como uno de los 10 terapeutas más influyentes de USA según Psychotherapy Networker. Tras 40 años de investigación en su laboratorio del amor, ha descrito lo que él denomina los Cuatro Jinetes del Apocalipsis de las discusiones de pareja. Estas son 4 características de las discusiones que cabalgan en el siguiente orden: críticas, desdén, actitud defensiva y actitud evasiva.

El primer jinete: las críticas

Siempre tendremos alguna queja sobre la persona con la que vivimos. Pero entre las quejas y las críticas hay una gran diferencia, y es muy importante conocerla. Una queja se refiere solo a una acción específica en la que la otra persona ha fallado. La crítica es más general e involucra palabras negativas sobre la personalidad o el carácter de tu pareja.  ” Estoy enfadada porque te has ido a trabajar sin hacer la cama y quedamos en que la harías” es una queja.  ” Estoy harta de hacer todos los días la cama cuando te toca a ti, ¡no te importa nada !”  es una crítica. Las críticas incluyen culpa.

¿Sabes ahora cómo convertir una queja en crítica? Simplemente añade: ¿pero a ti qué te pasa? Estaba bromeando, nunca hagas esto. El primer paso para dejar de hacer este tipo de críticas es identificarlas. Evita esta forma de formular disgustos, enfados y preocupaciones, ya que cuando las críticas se vuelven constantes, llegan el resto de jinetes.

El segundo jinete: el desprecio

Si partimos de la crítica anterior, el modo más rápido de pasar al segundo jinete es añadir un ” ¿Crees que funcionarías con una lista? El sarcasmo y el escepticismo son formas de desprecio. Son igual de graves que los insultos, la burla, el humor hostil o poner los ojos en blanco. Según Gottman, este es el peor de los jinetes porque implica disgusto.

El desprecio se exacerba cuando se tienen muchas cositas guardadas durante mucho tiempo. La beligerancia es una prima hermana del desprecio y entra en esta categoría. ¿Un ejemplo? Imagina que tu chico llega tarde a casa cada noche y tu te quejas. Una respuesta beligerante sería “¿Sí? ¿Y qué piensas hacer? ¿Denunciarme?

El tercer jinete: actitud defensiva

Si tu pareja es desagradable, es normal que te defiendas. Pero todas las investigaciones han demostrado que muy pocas veces defenderse en una discusión tiene el efecto deseado. Normalmente le miembro agresivo de la pareja  no da su brazo a torcer ni pide perdón. Esto pasa porque la actitud defensiva es en el fondo un modo de culpar a la pareja. Lo que decimos cuando nos defendemos es en el fondo ” El problema no soy yo. Eres tú”. Entonces se agrava el problema.

Las críticas, el desprecio y la actitud defensiva no siempre entran en escena en este orden. Funcionan a turnos o como una carrera de relevos, pasándose el testigo de uno a otro en un ciclo sin fin si no sabemos cómo acabar con esta dinámica.

El cuatro jinete: la actitud evasiva

Imagina el esposo que llega a casa del trabajo, se encuentra el bombardeo de críticas y reproches de su esposa y se esconde detrás de un periódico o frente a la tele. Además, cuanto más se cierra él, más grita ella. Al final, él opta por levantarse e irse a otra habitación.  Esta es la actitud evasiva.

Normalmente este es el último de los jinetes en aparecer, porque hace falta tiempo para que la negatividad creada por los tres primeros llegue hasta el punto de que la evasión sea una posible salida.

Es importante identificar los cuatro jinetes y ver cuales son los que gobiernan nuestras discusiones. Así conseguiremos ver qué cambios podemos ir haciendo en nuestras broncas de pareja para crecer juntos y evolucionar en el amor y en nuestra relación. Al final, todos cabalgamos abrazados a uno de estos jinetes más o menos frecuentemente. Es un gran trabajo personal el de detectar cuando estamos poniendo en riesgo algo que importa mucho más que el hecho de quién gana una discusión o tiene razón: nuestras relaciones personales.

¿Reconocéis alguno de ellos en vuestras dinámicas como pareja?

Leave a Response