La mujer en la ciencia: Ainara Castellanos

*Autora invitada

Ainara Castellanos es científica y amiga desde la infancia. Nos conocimos cuando escogimos la rama científica en el instituto, que finalmente la llevó a licenciarse y doctorarse en Biología y a mí en ingeniería química. Realizó su post doctorado en la Universidad de Columbia en NY y ha publicado en las revistas más prestigiosas del mundo, incluida la revista Science.


El 11 de febrero se celebro el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia, y le pregunté a Alaitz si podría escribir sobre el tema en Life Safari.

Dos meses y medio después, el pasado miércoles, fui invitada a hablar en un evento de mujeres científicas dirigido a chicas de bachillerato. Hablamos de Rosalind Franklin que en 1951 fotografió por primera vez la molécula de ADN, y de Watson y Crick que ganaron un Nobel por descifrar la estructura del ADN utilizando esta fotografía sin el permiso de Rosalind. Y de cómo Rosalind murió de cáncer por su repetida exposición a las radiaciones y de cómo Watson en su libro comentaba que seguramente Rosalind estaría mas guapa sin gafas y con el pelo un poco mas arreglado cosa que al parecer no le importó demasiado cuando utilizó sus datos sin permiso.

Rosalind Franklin

Nacida en 1920 en el seno de una familia judía en Londres, Rosalind Elsie Franklin estudió matemáticas, física y química en el Newnham College, el colegio mayor para mujeres de la Universidad de Cambridge. Como en aquella época no se otorgaban títulos de licenciatura a mujeres (fue así hasta hasta 1947) pero tuvo tan buenas notas que ganó una estancia de investigación en el laboratorio de fisicoquímica de la Universidad de Cambridge, dónde trabajó para “obstinado y casi perverso en las discusiones, prepotente y sensible ante las críticas” Ronald Norrish (ganador del Premio Nobel de Química en 1967).

Después de trabajar para este señor, se unió como investigadora en la Asociación Británica para la Investigación del Uso del Carbón, tras pasar todos los requisitos de la Ley de Servicio Militar, y se doctoró estudiando la porosidad del carbón mediante difracción de Rayos X. Esta técnica, en la que estaba especializada, es con la que obtuvo la foto 51, en su estudio del ADN en el Kings College. La famosa foto de la discordia que Wilkins, compañero de trabajo de Rosalind, mostró a Watson sin que ella lo supiera y que a su vez, fue una de las bases con las que ganó el Nobel.

Éramos cuatro y hablamos de nuestras carreras, de cómo nos decidimos a ser científicas y de cómo hemos peleado y seguimos peleando por hacer lo que nos gusta.

Una de mis compañeras nos hablo de una encuesta que se hizo en Europa a mas de 5.000 personas en la que el 67% de los encuestados contestaron que NO a la pregunta ¿Crees que una mujer puede ser científica de alto nivel? Y es que más de la mitad de la población piensa que las mujeres no estamos capacitadas para desempeñar un puesto de responsabilidad en ciencia, ¿las razones? Falta de perseverancia, de sentido practico e incluso de rigor.

Cuando se preguntó por qué campos las mujeres poseen la aptitud adecuada, el 89% de los encuestados dijeron “cualquier cosa menos la ciencia”, aunque enfatizando en las ciencias sociales, la comunicación y los idiomas son los más adecuados. Cuando se les preguntó qué impedía el ascenso de las mujeres a la cima, tanto hombres como mujeres dijeron que los factores culturales eran importantes.

Estos datos me dejaron helada. Y llego el turno de las preguntas, y así después de dos horas en las habíamos hablado de nosotras, de nuestras historias personales, de que tenemos que ser valientes, hacernos oír, perder la vergüenza, solo se oían murmullos y nadie se atrevía a preguntar.

Una mujer que había venido a escucharnos con sus hijas se levanto y les dijo a las chicas que es muy importante que pregunten, que se hagan notar, que alcen la voz igual que lo hacen los chicos, entonces una de las chicas dijo “Si pregunto, los chicos se ríen de mi, por eso prefiero no preguntar”. Me volví a quedar helada.

Afortunadamente, las demás chicas se animaron y la mañana se alargó un poco mas. El otro día hablamos de Marie Curie (ganadora de dos Nobeles) y de Ada Lovelace (primera persona que programó) y de por qué Einstein o Graham Bell son mas conocidos que ellas, hablamos de que las cosas han cambiado desde los años 50 y de que todavía tienen mucho que cambiar, hablamos de lo injusto que es que se hable de nuestro pelo cuando se debería hablar de nuestra ciencia y nos pusimos de acuerdo en que tenemos que levantar la voz, tenemos que hacernos oír.

Dos meses y medio después para todas nosotras volvió a ser el día internacional de la niña y la mujer en la ciencia, y por fin acabé de escribir el articulo para el blog de Alaitz.

Gracias Ainara.

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