Guía para reciclar, donar y vender tu ropa

Deshacerse de cosas nunca es fácil. Bien sea porque has seguido el método de las 3 cajas, porque has decidido unirte al proyecto 333 o porque te has dado cuenta de que no utilizas algunas cosas, abres el armario, empiezas a sacar prendas y te empiezas a agobiar.

Para ayudarte con la tarea, te contamos cómo decidir qué hacer con cada prenda y las opciones que tienes.

 

Vende

A través de páginas online: como Percentil o Micolet que te compran toda tu ropa y luego ellos deciden el precio de venta. Ganas menos que si vendieras tu ropa directamente, pero te ahorras el trabajo sucio de quedar, negociar y hacer los envíos tú misma. Normalmente recogen una bolsa de ropa grande, la valoran y te dicen lo que están dispuestos a pagarte por cada prenda.

Venta directa online: aplicaciones como Wallapop o Chickfy te permiten vender directamente al precio que quieras. Si estamos hablando de marcas más top, podéis venderlas  a través de Vestiaire Colective.  En función de cada país, estas páginas varían, así que echad un ojo en la app store o google play local para ver cuales son las aplicaciones más populares de vuestra zona.

Tiendas físicas de segunda mano: dependiendo la ciudad hay tiendas que se pueden interesar en comprar tu ropa usada, pero con la competencia online de las aplicaciones y webs que os comentaba, cada vez quedan menos o se especializan en ropa vintage de verdad, es decir, de 1920, hasta hace 20 años (1997) aproximadamente.

Intercambia

Conseguir ropa gratis es genial, sobretodo si viene de alguien en quién confías y que tiene gustos parecidos. Puedes organizar una fiesta de intercambio de ropa en la que tus amigas y tu os renovéis los armarios mutuamente, y todas salgáis ganando. O también puedes, antes de donar la ropa, invitar a tus amigas a casa y que se lleven todo lo que ya no necesitas.

Dona

Sí, la ropa que se dona tiene que estar en buen estado y no todo se puede vender. Bien porque está algo más pasado de moda, porque es una prenda que ya era barata nueva o porque no tienes paciencia para vender, donar es una forma bonita de contribuir a que alguien reciba ayuda.

Depende de dónde viváis, habrá unas ONGs u otras recogiendo vuestro donativo de ropa. Yo por cercanía he donado la mayor parte de mi ropa a Koopera  y a las tiendas solidarias Piel de Mariposa. También puedes preguntar a los vagabundos y personas pidiendo en la calle de tu barrio qué necesitan y donarles a ellos directamente. Ahora en invierno suelen agradecer jerseys y ropa de abrigo.


Recicla

Sabemos que tienes prendas con manchas de lejía o de tinto que no has sido capaz de quitar. Las axilas grises de las camisetas y camisas blancas son otro clásico de prendas que no vas a poder donar o vender, así que caen en el montón del reciclaje. Incluso los trapos de cocina viejos, llenos de cúrcuma y con agujeros se merecen un final mejor que el cubo de la basura común que tienes en la cocina.

En contenedores: Busca un contenedor de reciclaje de ropa. Suelen ser blancos y depende de dónde vivas habrá una ONG u otra gestionando la recogida. En la zona centro de España es Humana y en el País Vasco es Koopera. Sí, muchas veces son los mismos puntos de entrega y contenedores en los que recogen la ropa donada. Digamos que no se fían de que tu criterio de reciclaje sea correcto y se aseguran de no poder sacar partido a las prendas antes de proceder al reciclaje. Es simple: vender tu ropa usada les hace ganar dinero y reciclar tus trapos viejos les hace gastar dinero. Por eso tienen un proceso de selección tan meticuloso.

En tiendas: En las propias tiendas de Humana recogen tus bolsas de ropa, pero H&M también tiene un espacio de recogida de ropa para su reciclaje y tratamiento. The North Face tiene en todas sus tiendas la misma opción a través de una iniciativa que se llama Clothes the loop  en la que clasifican la ropa en 400 categorias para asegurarse que le dan un uso correcto.

Patagonia lanzó hace unos años una campaña genial en el Black Friday que decía “no compres esta chaqueta” animando a sus fans y clientes a reducir el consumo, reparar y reciclar sus prendas. En sus tiendas organizan además talleres de reparación y reciclaje de prendas. 

 

Nunca hasta ahora un consumidor particular ha tenido tantas opciones de deshacerse y ganar algo de dinero con sus cosas, así que aprovechad la oportunidad que os brinda el mundo digital para tener un armario más limpio y consciente. ¡Y contadnos el resultado!

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