Vivir sin tabaco: cómo dejar de fumar facilmente

Hace 4 años que dejé de fumar. Empecé a fumar bastante tarde comparado con mis amigas. Evité probarlo hasta los 16-17 pero en cuanto lo probé, empecé a fumar y unos años más tarde fumaba más que todas ellas juntas.

Era la época dorada del tabaco (tampoco tan dorada comparada con los 70s) pero se podía fumar en la universidad, en los bares, en todas partes. De hecho tenía una profesora que fumaba hasta mientras nos daba clase. El caso es que me fui con mi adicción a muchas partes: viví en Argentina siendo fumadora y dónde el tabaco era baratísimo, en Washington Dc dónde casi tengo que vender un riñón para pagar el tabaco y finalmente terminé mis días como fumadora en México, dónde el buen clima, el precio del tabaco y las zonas de fumadores siguen siendo un paraíso para los fumadores.

Ya había intentado dejar de fumar una vez, y lo había conseguido: tras leerme el libro Es fácil dejar de fumar si sabes cómo de Allen Carr había dejado el cigarrito definitivamente. Pero cometí el error de pensar que lo tenía tan superado que no pasaría nada si en una boda le daba un par de caladitas a un cigarro. ERROR.

Si has sido fumador, tienes terminantemente prohibido volver a probarlo. Tu cuerpo reconoce la nicotina, y antes de que te des cuenta estarás fumando otra vez todos los días. NO OLVIDES ESTO NUNCA.

Esta vez, no me sentí con fuerzas de leerme el libro otra vez y opté por el método todavía más fácil. Fui a una charla en la clínica de Allen Carr en México. La promesa: Paga 200 euros y ven 5 horas a una charla de la que saldrás sin fumar (y a la que tienes que llevar tus cigarros). Si tres meses después no has conseguido dejarlo o has recaído, te devolvemos el dinero. Me convenció. Sobretodo lo de que me devolvían el dinero, porque no tenía mucha confianza en mi situación emocional para dejarlo. (¿Qué fumador la tiene? Siempre estamos preocupados por algo, o nerviosos por algo o a punto de hacer algo que creemos que en cuanto lo terminemos, sí será el momento perfecto para dejar de fumar)

La charla concentra en unas horas toda la sabiduría del libro (que también recomienda seguir fumando mientras se lee, por si os da miedo empezarlo). Todos los asistentes fumamos mientras nos daban la charla. Al menos durante la mayor parte de la charla, porque llega un momento en el que tenemos que fumarnos muy concentrados, conscientes y disfrutando al máximo nuestro último cigarro.

Yo recuerdo que aquél día me levanté a las 6 de la mañana y para la hora que empezaba la charla ya me había fumado casi un paquete de la angustia que me daba pensar que ese sería mi último día fumando.

Durante la charla nos explicaron con todo detalle lo absurdo que es fumar. ¿Qué droga sirve para relajar a las personas que dicen tranquilizarse con el cigarro cuando están nerviosas y a la vez mantener alerta a las personas que dicen que fuman cuando les entra sueño para mantenerse despiertas?

La charla se centra en explicarte la verdadera razón por la que fumas, que es nutrir al monstruito, un bicho adicto a la nicotina que vive en tí, y que se queja cuando tiene hambre.

Una de las cosas que recuerdo con más claridad fue la revelación que sentí cuando entendí que:

Un no fumador se siente todo el tiempo igual de relajado, concentrado y agusto como un fumador mientras se está fumando el cigarro.

Bueno, en realidad más. Porque como tu cuerpo cada vez necesita más nicotina para satisfacer la adicción, el muy fumador ni siquiera se siente satisfecho del todo cuando está fumando. Una de las cosas que más miedo me daba de dejar de fumar era que no tenía recuerdos como adulta en los que no me hubiera acompañado el cigarro. ¿Cómo sería vivir sin él?

Aquel día me fumé con todo el dolor de mi  pulmón corazón mi último cigarro, pero también empezó una etapa llena de ilusión por empezar a construir recuerdos sin humo. Y como os decía al principio, han pasado 4 años. Y ha sido tan fácil*.

Os recomiendo comprar el libro, son menos de 12 euros, poco más que 2 cajetillas. ¿Y si da la casualidad que te resulta tan fácil como a mí y lo dejas? No tienes que esperar a nochevieja. 🙂

Es fácil dejar de fumar si sabes cómo- Allen Carr

* Me engordé 6 kilos al dejar de fumar que conseguí ajustar gracias a que mi metabolismo se ajustó (-4kg) y bajé los últimos 2 haciendo ayuno intermitente (os contaré pronto en qué consiste)

 

Leave a Response